Experimento · Andes Developers
La nube
No es un video. Son miles de puntos sacados de la foto de una nube real, movidos con código en tu navegador. Empujalos. Hacé clic y mirá la onda. Siempre vuelven a su lugar.
Pasá el cursor · hacé clicArrastrá el dedo · tocá
Por qué una nube
Nunca está quieta, y sigue siendo una nube.
- 01
Una nube cambia de forma todo el tiempo. Se estira, se rompe, se vuelve a juntar. No pierde lo que es.
- 02
Así trabajamos una web: no se termina el día que se publica. Se mide, se ajusta y se mejora un poco cada semana.
- 03
Y es efímera. La forma que tiene ahora no se va a repetir. Cada persona que la toca la deja distinta.
Experimento 01 · Por dentro
4.608 puntos atados con resortes.
Partimos de una foto real de una nube. Encima va una grilla invisible de 96 por 48 puntos.
Cada punto está atado a su lugar con un resorte. El cursor empuja los puntos hacia los costados y saca vapor del medio. El resorte los devuelve despacio.
Un ruido suave los mueve siempre un poco, para que la nube respire aunque nadie la toque. El dibujo lo hace la placa de video, sesenta veces por segundo.
Cada punto es uno de los 4.608. La línea muestra cuánto lo empujaste. Donde el punto se apaga, se fue el vapor.
- puntos fuera de lugar
- 0 / 4.608
- vapor que sacaste
- 0 %

Experimento 02 · Viento
Se deshace y vuelve.
Un golpe de viento cruza la nube de izquierda a derecha y la rompe. Nadie la arma de nuevo: los resortes la traen solos.

Experimento 03 · Nunca la misma
Una foto, tres cielos.
Es la misma foto en los tres. Solo cambian dos números: cuánto se deforma y qué tan rápido.

Calma
deformación 10 · velocidad 0,5

Brisa
deformación 24 · velocidad 1

Viento blanco
deformación 60 · velocidad 2,6
Y esto qué tiene que ver con un hotel
El mismo cuidado va en la web de tu alojamiento.
Una nube no vende habitaciones. Pero quien la hace es quien mide cada segundo de carga, cada búsqueda en Google y cada reserva que se va a Booking. Eso hacemos para hoteles y alojamientos de la Patagonia.
Esto es un experimento.
Lo vamos a seguir cambiando, como la nube.