Instagram sirve, y lo usamos
Instagram es hoy una vidriera muy buena para mostrar un lugar o una obra: un hotel, un plato, un cuadro, un tema nuevo. Lo recomendamos a nuestros clientes y lo usamos nosotros.
Lo que no nos convence es usarlo para vender a una persona como producto. No tenemos nada contra quien vive de eso, pero preferimos que lo que se vea sea el lugar, el trabajo, la obra. Y el problema no es la vidriera: es que otro decide si tu vidriera aparece.
Qué premia el algoritmo
Instagram explica que ordena lo que ves con predicciones: qué tan probable es que comentes, des me gusta, compartas, entres al perfil o te quedes mirando. No mide si algo es cierto o útil. Mide si genera reacción.
Y lo que más reacción genera no siempre es lo mejor. Un estudio publicado en PNAS en 2021 analizó 2,7 millones de publicaciones y encontró que cada palabra referida al grupo contrario aumentaba un 67% las probabilidades de que la publicación se compartiera. El enojo circula mejor que la información.
Para un negocio eso tiene una consecuencia concreta: llegar a tu propio público depende de un sistema que no controlás, que cambia sin aviso y que no está pensado para vos.
Por eso tantos hoteles, artistas y comercios terminan bailando una tendencia o haciendo un video que no tiene nada que ver con lo que ofrecen, solo para que el algoritmo los muestre. Ese esfuerzo sirve para conformar al sistema, no para convencer al cliente.
Ordena por la probabilidad de que comentes, compartas o te quedes mirando.
- 01VideoVideo de una pelea en la tribuna
- 02OpiniónPosteo enojado contra un país entero
- 03MemeMeme del día
- 04GuíaGuía del sendero a Laguna de los Tres, km a km
- 05Web propiaHostería familiar: habitaciones, precios y cómo llegar
- 06ReseñasReseñas de huéspedes de un hostel del pueblo
Ejemplo ilustrativo: los valores no son datos medidos, muestran qué mira cada sistema.
Un ejemplo cercano: el Mundial 2026
Tomamos este caso porque lo vivimos de cerca y muestra bien cómo funciona un algoritmo. No es una postura política: el racismo existe en todos los países, el nuestro también.
Durante el Mundial, la FIFA analizó más de 17,1 millones de publicaciones y comentarios en X, Instagram, Facebook y TikTok. La selección argentina fue la más atacada del torneo, y en pocas semanas se instaló la idea de que Argentina es «el país más racista del mundo».
Los datos no dicen eso. En la Encuesta Integrada de Valores (2017-2022), al 2,7% de los argentinos le molestaría tener un vecino de otra raza. El promedio mundial es 17%, el de Europa Occidental 7% y el de América Latina 9%. Hubo episodios de racismo durante el torneo, y está bien que se denuncien, pero la etiqueta era falsa.
Las redes no la corrigieron: la multiplicaron. Un video provocaba enojo, el enojo traía comentarios y compartidos, y el sistema lo leía como interés y lo mostraba a más gente. Al algoritmo no le importa si algo es verdad, le importa lo que provoca. El problema no era un país: era el sistema que decide qué vemos.
Cómo era internet, y cómo puede volver a ser
Antes de las redes, cada sitio era su propia autoridad. Lo manejaba su dueño, tenía su dirección y su reputación se construía de a poco: por lo que publicaba, por quién lo recomendaba, por cuánto tiempo llevaba ahí.
Una web propia sigue funcionando así. Es tu dirección, tus reglas y tu contacto directo con el cliente: el mail, el WhatsApp, la reserva. Nadie decide si hoy te muestran o no. Y lo que construís no desaparece cuando cambia el algoritmo de turno.
Cada sitio tiene su dirección y su reputación. Te llegan por quien te recomienda y por lo que publicás.
Google también cobra, pero lo dice
No es que en internet todo sea gratis. En Google podés pagar para aparecer primero, y ese resultado aparece marcado como patrocinado. Google dice que no da ventajas en los resultados por relaciones comerciales, publicidad incluida.
El resto de la página, los resultados orgánicos, no se compran. Se ganan con SEO. Ahí es donde trabajamos.
Por qué el SEO es más honesto
Google pide contenido útil, confiable y escrito para personas, que muestre experiencia, conocimiento, autoridad y confianza. Dicho simple: que lo que decís coincida con lo que sos y con lo que la persona estaba buscando.
No es un sistema perfecto y siempre hay quien intenta hacer trampa. Pero a la larga una página que informa y ayuda sube, y una que exagera o promete lo que no tiene, baja. Cuanto más real es tu contenido, mejor te va.
La diferencia está en la pregunta que hace cada sistema. El algoritmo de una red pregunta si algo genera reacción. Un buscador pregunta si responde lo que buscaste. Para un hotel, una galería o un músico, la segunda pregunta es mucho más justa.
| Algoritmo de una red social | Búsqueda en Google (SEO) | |
|---|---|---|
| Qué mide | Si vas a comentar, dar me gusta, compartir o quedarte mirando | Si la página responde lo que buscaste, con experiencia y confianza |
| Quién decide si te ven | La plataforma, publicación por publicación | La calidad y la autoridad de tu página, sostenidas en el tiempo |
| Publicidad | Se intercala entre las publicaciones | Aparece marcada y no compra lugar en los resultados orgánicos |
| Relación con el cliente | Dentro de la plataforma | Directa: tu web, tu mail, tu WhatsApp |
Lo que hacemos en Andes Developers
Somos un estudio de diseño web y SEO en El Chaltén. Trabajamos para hoteles, artistas y comercios de la Patagonia, de El Calafate a Bariloche y del lado chileno, y también para clientes de otras partes del mundo.
Por eso no vendemos solo una página web. Vendemos una idea: que tu marca tenga su propio lugar en internet, con autoridad propia, donde el cliente te encuentra porque te busca y te escribe directo. Instagram como vidriera, Booking como complemento y la web como tu casa.
Fuentes
- Instagram: Instagram Ranking Explained (Adam Mosseri, 2023)
- Rathje, Van Bavel y van der Linden, PNAS 2021: Out-group animosity drives engagement on social media
- Diario de Cuyo: informe de la FIFA sobre ataques en redes en el Mundial 2026
- Chequeado / Mala Espina: qué sabemos sobre las acusaciones de racismo contra Argentina
- Ámbito: el dato que contradice la idea de que Argentina es uno de los países más racistas (Integrated Values Survey, Argendata)
- Daniel Schteingart, El Atlas: ¿El país más racista del mundo?
- Google: cómo funciona la Búsqueda, resultados honestos
- Google Search Central: contenido útil, confiable y pensado para personas
